¿Qué es un Divorcio?

El divorcio es el acto que disuelve el vínculo del matrimonio civil y deja a los cónyuges en aptitud de contraer otro.
Algunos le han llamado “la salida fácil”, “la puerta falsa”, “mal necesario”, “mal menor” o “último recurso”. Aunque parezca una situación límite o catastrófica, lo cierto es que en ocasiones resulta del todo necesario y no se trata de una decisión sencilla. Tiene muchas implicaciones, de tipo moral, psicológica, legal, incluso espiritual que se tienen que revisar y sopesar antes de dar el paso.
¿Existe el Divorcio Eclesial?
No. En la mayoría de los credos y creencias religiosas, cuando se finca el vínculo espiritual del matrimonio, él y ella están unidos de modo sagrado y el único medio para conseguir la disolución es con la muerte de alguno de los cónyuges.
¿A qué se le Llama Proceso de Anulación Canónica?
En la Iglesia Católica, existe un proceso donde se investigan posibles vicios en los elementos de licitud o validez del matrimonio cristiano, a saber: consentimiento, vialidad canónica y forma canónica. Así como algunos otros elementos que den cause a una declaratoria de nulidad. No se disuelve el sacramento, más bien se testifica oficialmente que nunca existió tal vínculo sagrado, y las partes quedan en libertad de establecer una nueva relación matrimonial.
Así como al juntar nuestras vidas legal y/o sacramentalmente, tomamos la decisión en común, con discernimiento, con preparación en todos sentidos; para la separación o divorcio, tendría que ser de manera semejante. Primeramente debemos plantearnos si estamos completamente seguros de dar este paso. Si tenemos dudas al respecto, debemos darnos un tiempo para reflexionar. El espacio para la reflexión lo da el Encuentro de Pareja, para revisar si hay suficientes motivos y elementos para la separación. Nuestra propuesta es que este proceso esté acompañado con el apoyo o la consejería profesional. Y si la decisión es irreversible, hacerlo en los mejores términos sin lastimarnos, ni causar más daño a nuestros hijos. |